¿Qué hubiese pensado Gandhi?
Actualizado: 1 mar
Es irónico que el hombre que entregó su vida a la no violencia y que hasta en sus últimos instantes de vida bendijo a su agresor, lo mataran como castigo.

El pasado 2 de octubre se celebró el aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi y el Día Internacional de la No Violencia, instaurado en su honor por la ONU en el 2007. La resolución reafirma la relevancia universal del principio de la no violencia y el deseo de conseguir una cultura de paz, tolerancia y comprensión. Gandhi fue un nacionalista defensor de la justicia e igualdad. Usó el término no violencia o ‘Ahimsa’ cuyas raíces provienen del el jainismo e implica no hacer daño a otros seres, rechaza las diferentes formas de discriminación, y en sentido positivo implica ser compasivo. Interpretó el término como lucha por la justicia social y sobre todo como la disposición natural del hombre hacia el amor. La no violencia requiere humildad, valentía y fortaleza a fin de liberarse del temor. Profundizó en el concepto entrelazándolo a un término que él inventó relativo a la fuerza e insistencia de la verdad o ‘Satyagraha’, mencionando que “la verdad está por encima de todas las cosas, que sostenerla es sostener lo indestructible, lo que también nos sostiene a nosotros”. También grandes personajes de la historia se inspiraron en sus las ideas y filosofía como Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela.
Hace unos años estuve en “Sevagram” (villa de servicio) donde se encuentra lo que fuera el Ashram y residencia de Gandhi en el estado de Maharashtra, India, conociendo más de cerca su legado e historia. Profesores y habitantes de la ciudad nos recibieron cálidamente y nos dieron un recorrido por las instalaciones narrando su vida y trabajo. Nos regalaron la autobiografía de Gandhi “La historia de mis experimentos con la verdad”, joya que recomiendo, que recoge su experiencia personal, política, religiosa y pensamientos más íntimos. Mencionaron los datos de su muerte, diciendo que una mañana de 1948 mientras se dirigía a rezar a una plaza de Nueva Delhi, un hinduista radical lo asesinó disparándole al pecho, y que antes de morir colocó su mano sobre su mejilla como gesto de perdón hacia su agresor y exclamó: “!Hey rama”! (oh, Dios) en signo de espiritualidad y paz.
Inmediatamente su muerte originó caos con enfrentamientos entre hindús y musulmanes y meses después, tanto su asesino como su cómplice fueron ahorcados para obtener justicia. Tal acto es una ironía para el hombre que abogó por una lucha pacífica, e intrigada levanté la mano y mencioné que era muy terrible y satírico que a un gran pacifista y padre de la no violencia, cuya influencia ha trascendido en la historia inspirando a miles de personas en la construcción de paz mundial hubiese muerto de tal forma. Pregunté que si acaso un proverbio de Gandhi no era: ‘ojo porojo y el mundo terminará tuerto’, ¿qué hubiera pensado Gandhi de saber que sus asesinos fueron condenados a muerte?, y si no era irónico que al hombre que entregó su vida a la no violencia y que hasta en sus últimos instantes de vida bendijo a su agresor, utilizaran violencia para lograr justicia. Hicieron una pausa y no supieron contestar. Y reflexioné ¿qué hubiese pasado de haber sobrevivido?, ¿hubiese seguido profesando la no-violencia o su legado hubiese sido el mismo?.
Gandhi decía que los seres humanos poseemos una increíble potencial para amar y que la no violencia es el arma de los corazones fuertes capaces de luchar por aquello en lo que creemos. Significa responder al odio con amor y perdonar, pues decía que eso era el valor de los valientes. ‘Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar’, y ello no significa que las ofensas cometidas vayan desaparejadas de la justicia, pues hay que recordar que hasta el Papa Juan Pablo II perdonó a la persona que intentó asesinarlo, y eso no implicó eximirlo de las consecuencias de sus cactos, y aún así, él mismo fue a darle la bendición a su celda.
Aunque Gandhi ha sido criticado, su legado ha trascendido a los corazones de millones de personas para lograr la paz. La ley del amor es la que rige a la humanidad, y si la violencia, o sea, el odio nos hubiese regido, nos habríamos extinguido hace mucho tiempo. Es muy difícil saber la respuesta a las interrogantes, pero ¿usted qué hubiese hecho en el lugar de Gandhi?.
Pregunté que si acaso un proverbio de Gandhi no era: ‘ojo porojo y el mundo terminará tuerto’, ¿qué hubiera pensado Gandhi de saber que sus asesinos fueron condenados a muerte?



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